Luminoso y fugaz, alegre y festivo
Doloroso y misterioso, a veces sin sentido
Pensando que la vida existe para aventurarse,
en el fragor de mil embates, sólo y con cierto estilo
Pensar en la vida y en la muerte
Como dos parámetros para vivir el presente
Pensar que un mundo cabe en un genuino afecto
Sincero, colosal, bello y duradero
Amante de lo abstracto, de lo sublime y de lo etéreo
Fantasioso como no hay otro, pero al mismo tiempo
veraz y ardiente
Soñoliento como las brumas del tiempo, pero activo
como la flor
que nace en cada primavera, con brío y con fulgor
En mi mente caben soles, astros y planetas,
revestidos de caos, emociones, cataclismos y
silencio
En mi corazón cabe todo un mundo de amores,
silenciosos amores, perennes en el tiempo
Soy piedra y soy viento
Soy risa y soy lamento
Amo y hago lo que quiero
Porque así viajo en el espacio y en el tiempo
Las olas blancas del mar me acunan
Me llevan sin dirección hacia el horizonte incierto
El mar, el misterioso ser que admiro y respeto,
trasciende mi vida hacia el firmamento
Yo, nomás que una sombra sin aliento
Ante las injusticias de este mundo confuso y
sediento,
de faltas de amor, de compasión, de aliento,
caminante con paso firme, por un inmenso desierto
Yo, nomás que un hombre con posibilidades y tormentos
De transformar mi vida en un oasis de paz y silencio
Yo, nomás un hombre enfrentando mareas y viento,
en la eterna búsqueda del amor, eternizado en el
tiempo.




